[Intro] La plaza cerraba sus flores, la iglesia acababa de dar las diez. Quedaba una lámpara junto a la fuente y música lejos detrás del café. [Verse 1] Tú sostenías un ramo de alhelíes, yo la guitarra sin saber qué tocar. Hablamos de todo para no decirnos que ninguno de los dos quería marchar. Un vendedor cubrió su puesto con lona, las palomas dormían bajo el tejado. La brisa movió un mechón de tu frente; levanté la mano y quedó entre mis dedos. [Pre-Chorus] La ciudad siguió respirando, pero dejó de hacer ruido para mí. Tú miraste primero mis labios. Yo pregunté: “¿Puedo quedarme aquí?” [Chorus] El primer beso en la plaza supo a canela y café. La fuente guardó nuestras caras, la noche aprendió a no correr. El primer beso en la plaza no prometió nada después; por eso fue verdadero, porque solo quiso suceder. [Verse 2] Te reíste contra mi hombro cuando una campana volvió a sonar. Yo dije que el tiempo nos perseguía; tú respondiste: “Que aprenda a esperar”. Caminamos despacio hacia tu calle, sin soltarnos junto al callejón. En cada esquina buscábamos un motivo para demorar un poco el adiós. Antes de entrar, tocaste mi guitarra: “Mañana quiero oírte cantar”. Yo asentí como si aquella frase fuera una puerta hacia la eternidad. [Chorus] El primer beso en la plaza supo a canela y café. La fuente guardó nuestras caras, la noche aprendió a no correr. El primer beso en la plaza no prometió nada después; por eso fue verdadero, porque solo quiso suceder. [Piano Interlude] [Bridge] Décadas más tarde pude recordar la forma exacta de aquella quietud: una moneda brillando bajo el agua, tu mano tibia, mi torpe juventud. No fue perfecto como cuentan las películas. Choqué tu nariz, no supe respirar. Pero al reírnos, la noche fue nuestra, sin una sola promesa que quebrar. [Final Chorus] El primer beso en la plaza aún sabe a canela y café. No necesita cambiar el pasado ni demostrar lo que pudo ser. El primer beso en la plaza vive completo como aquella vez: dos jóvenes junto a una fuente, sin saber cuánto vale un presente. [Outro] La lámpara quedó detrás de nosotros. La calle olía a tierra y clavel. Mañana llevaría flores y guitarra. Mañana empezaría a cantar para ti.